Luchamos, luchamos y por observar en nuestras vidas unas hermosas
pupilas luminosas. Habíamos reunido, el dinero para la compra de nuestro Primer
Niño Jesús. Pero antes el papá, tenía que buscarme donde trabajaba y de allí
enrrumbarnos a la compra codiciada. Dejé los tacones y los libros de enseñanza.
Llegamos al Centro y revisamos varias tiendas.Todo el mundo, llevaba cantidades
de bolsas y también abundaba el miedo al robo que pululaba por todos
lados.
Al fin, llegamos al lugar previsto. Lleno de cantidad de
juguetes, nosotros nos dirigimos a donde el presupuesto nos mandaba. Ya le
había dicho a mi esposo __ disfrutemos este momento, es el primero y tiene que
ser especial.
Llegamos donde los carritos, para pasearse. Uno nos pareció muy
bonito, masculino y acorde al niño. Pero dijimos _ vamos a ver otros. Dimos una
pequeña vuelta y ante nuestro asombró un testarudo de rulos amarillos, se había
apoderado de dicho carrito. Nosotros abrimos grandemente los ojos y nos dijimos
__¿cómo puede ser?. Pensamos que el querubín le gustaría otro, pero en nuestra
lastimera mirada, hacía miles de proesas; pensando en una pista idónea.
Nosotros buscamos otro parecido y fue fracasado nuestro intento.
El rubio de metas precisas, logró su cometido, se llevó el carro que nos
gustaba. Tuvimos que declinar nuestro gusto y buscar otro parecido. Claro
dejándonos, el sabor de haber perdido; ante unos rulos y unos pocos
centímetros. Y para colmo tuvimos que hacer la cola para el pago, observando
nuestro objeto de deseo. Bueno dicen que la vida está llena de frustraciones y
más ante el poderío de una férrea adquisición.
ASI
FUE LA COMPRA DE NUESTRO PRIMER NIÑO JESUS
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.