domingo, 20 de noviembre de 2011

Ante el espejo



                                                            
                                                

   Un día después de tantos años, la vi ante mi espejo. La observé blanca, delgada y de ojos penetrantes. Forcé más mi vista para traspasar lo físico e ir más allá. Mi espejo me lo permitió sin espera, en verdad, contaba con él a través de su cristalina presencia pude ver a la niña que yacía frente a mí.
    Su apariencia anterior, me había engañado realmente. Hurgué sus celosos sentimientos que nadie conocía, me detuve frente a ellos. Vi sus ganas inmensas de vivir y ser feliz. Contemplé las pequeñas heridas que un infante dejó.
     En aquel momento, quise decirte que yo sabía como dolían, pero preferí seguir mirando. Lo que contemplé ya lo intuía pero verlo con mis ojos fue mejor. Observé estados de ánimo que variaban a lo cordial a la ira.
     Iracunda se transformaba ante mi vista ¿pero era ella, en realidad?  Pensé luego que sí, pero estaba desafiando a la existencia. Me comparé con ella y encontré, que algo más que el parentesco nos unía. Eran muchas cosas, tantas.
     Seguí mirando sus miedos, sus fantasmas y temores que la hacían paralizar y no le permitían saber lo que valía moral intelectualmente.
     Quise una vez más agitarla, despertarla del feo sueño. Me llamaba la sangre y las ganas de no verla sufrir más. Pero me detuve, pensé que en aquel instante no me oiría y si lo hacía pensaría que era un simple sueño. Además quien era yo, si me parecía tanto a ella, con tantas luchas interiores.
     Analicé hacerlo poco a poco, tomarla de la mano y correr sobre las finísimas arenas de la playa. Sacarla de su congoja, era para mí algo más que un reto. Parpadeé momentáneamente y mi hermoso espejo me dejó ver de nuevo a la muchacha menuda y bonita que quiero. La sentí más amiga y hermana que en años anteriores, cuando cada una tenía un mundo propio.
     Mi espejo fue un instrumento indispensable para ver lo que callaba esa niña delgadita que ahora comprendo mucho más, pero que para mí todavía es una incógnita abierta


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