
Trajo los ojos de mar, de inocencia
de arena, de atardeceres, de vaivenes
las olas sabias que van y vienen
y se inmortalizan en un pecho débil
en una vida nueva, tan inmensa como el cielo
Vieja tantos golpes, tantos arañazos
hilos tortuosos que se enredan en mis dedos
eres mujer fiel y enamorada por medio siglo
allí sigues por el hombre y tus hijos
nosotros, actores de tu teatro
sé que darías tu vida, si pudieras
¿qué más pedimos, ahora?
si nuestras cuitas eternas, las haces
también, muy tuyas, para revivirlas
milímetro a milímetro, segundo a segundo
para ver si con tu infinito amor, desaparecieran.
Autora: Jasmín Guillen Paul
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