Igualmente, llenarme las manos de madres y de padres, para cuando ellos deban seguir su vuelo. Nuestra vida es tan efímera.¡Cuánto extraño a mi vieja!. Y el dolor es inmenso.Se manifiesta solemne.
Espero no molestarte mucho (en nuestro,último tiempo) porque eres único.La mayoría de veces, los viejos tenemos nuestro propio lenguaje, aquel atesorado por el tiempo. Presta atención de mi diálogo, porque mi viaje se acerca. No estarás preparado, lo sé. Sólo hay que vivir las despedidas y como un buen bailarín seguir el paso, hasta que el pecho se calme un poco y sueñe con vivir de nuevo la aurora.
Autora Jasminguillen
Imagen: Medina Martì
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