me encontraste, y fui otro viviente
escarbaste en mi carne
hasta herirme cruelmente
mis lágrimas se transformaron
en sangre y estaba a tu merced
impávida, inerte
frente a tu cruel visita
yo sólo sabía de carcajadas lisonjeras
y llegaste tú ¡desgracia!
mis amigos me traicionaron
me dieron la cruz, porque tenían poder
era simple azúcar en una inmensa cascada
reconocí tu poderío, tu malvado proceder
cayeron los naipes, colocados con tesón
no valía la constancia
desgracia apareciste, con tus grandes uñas
partiéndome el alma con crueldad
pero ¡desgracia! no duras para siempre
yo adquirí fortaleza,madurez
de haberte tenido
pero recuerda que está allí
la nueva generación
el karma puede recordarte
el viejo proceder
llorarás lágrimas de sangre
y el corazón se transformará
amargo acerín escarlata

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