martes, 3 de enero de 2012

Me encontrarías


En la rosa roja deshojada,
 cercana a tu almohada
ligeramente manchada 
de carmín color sangre .
estaría también en el poema inconcluso
que te había dedicado y con gran nostalgía
había dividido en partes. Tu olfato me encontraría
en cientos de gotitas esparcidas en el ambiente,
y dirías, inequívocamente: ¡eres túl
de igual forma, sentirías mi presencia
en el espacio oscuro de una habitación
solitaria, pero sabrías que estaba allí
escucharías el breve roce de mi piel
al cruzar mis largas piernas y mi suave
vestido de seda. Te llamaría la atención
el rítmico repiquetear del campanario
del pueblo y llegarías allí y escucharías
mi rezo lejano pero constante; con fe
religiosa de estar siempre cerca de ti.
sentirías mis sollozos y mis lágrimas
y tus sentimientos te harían recurrir
al primer confesionario a la vista.
quizás ya me habría muerto
y tú infatigablemente me seguirías
buscando, atrayéndome 
a este espacio terrenal de sufrimiento y dolor.
no permitiéndome gozar del etéreo
paisaje celestial y en todo momento aceptar
las adorables lisonjas de millones de angelitos
que tuvieran a bien dedicarme
IMAGEN:Benjamin Victor

                           



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