La vida llega a mí como fiero ventarón
y me encuentra como la de siempre, ilusa
aquella que pensó poseer miles de arrugas
y tener frente a sí, una taza de café,
que la diabetes, no permitiría tomarla azucarada
Entonces me imaginaba, soberbia, hostil
con ese carácter que me caracteriza
y en esa posición decir__no importa no la beberé
Pero, la vida tiene sus atajos y me llega sin avisar
y todavía sin tantas décadas, aceptar
cambios radicales, totales en mi vida diaria
si es cierto, que me enseñaron a admitir
la existencia como viene, ahora pienso
debí repetir la lección, varias veces
para lo cruel, que me toca vivir
Artista Plástico: Evgenis Monahov

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