Sentirte como una inmensa catarata que me envuelve y me arrebata. En breves instantes, mis cabellos vuelan como caballos alados. Mi piel palpita y no necesita coraza. Entonces, estoy libre, natural, original donde el deseo se instala y doy miles de rondas. Desnuda, jadeante, salobre como piedra marina, caracol sonoro. Y eres verso, estrofa, color, lienzo, mùsica y armonìa. Eres pàrrafo sin punto. Me seduces por completo al
sostener brevemente, mi pequeña mano. Entonces soy tuya, de pies a cabeza. Mi boca como corola impaciente, mi oìdo diligente por cada uno de tus versos. Y caigo en tus manos como arcilla en alfarero, todo sentir, toda palpitaciòn. Asì me haces tu muñeca, en cada roce muero y resucito, para transformarme en
eterna.
Autora: Jasmìn Guillèn P

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.