Fui a tu encuentro, con paso lento pero seguro
estaba tímida, pero a la vez presurosa
mis ojos te miraban tan cerca, tan potente
mis pies descalzos, mi cabello todo alborotado
cada paso me acercaba a ti, era menos yo
fuimos pactando poco a poco
hasta conocernos mejor, eramos dos
fue algo complejo, integrarnos totalmente
pertenecernos por completo, sin menoscabo
que mi cuerpo fuera tuyo a cabalidad
debías apoderaste de mí, con gran garra
me rendí totalmente, no podía hacer más nada
ya eramos uno, tú en mí, yo en ti
hasta sentirme tuya, en un experiencia de éxtasis.
Estabas allí, querido mar. Vivo, frenético
y yo disfrutando del placer de estar contigo

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.