lunes, 29 de octubre de 2012

Cielo y tierra

                                      
                                   


Estoy sembrada a la tierra
admirando lo sublime y etéreo
deseosa de vivir y de morir

amando el verso, junto a la carne

Soy una y soy tantas

amamantada por el rico humus

esa ambivalencia me maltrata el alma

quisiera ser quimera o tal vez estrella

pero miles alfileres se encajan en mi piel

ante la férrea existencia
frente a la injusticia, frente a los minutos
que cada ser vive conmigo
me desangro por el dolor de un niño sin mimos,
se azota mi alma frente a un perro
marcado por una maldita patada
palpita mi sangre ante la obra de creadores
tan semejantes a Dios
Frente a unos ojos nublosos de ochenta
con el estigmatizado por no ser heterosexual
igualmente estoy con el deprimido 
que no sabe de su suerte
Hubiera deseado ser indolente, ajena, insensible
pero la misma vida me atormenta
Estoy en la tierra, descubriéndome sembrada a ella
mirando eternamente el cielo
deseosa de quitarme esta ancla
convirtiéndome en una más de sus prisioneras


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